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HISTORIA

Inicios

El Club Gimnàstic de Tarragona nació gracias a la iniciativa de 12 jóvenes entusiastas de la ciudad que querían practicar un deporte, de forma que el 1 de marzo de 1886, reunidos en el "Café del Centro" situado en el número 56 de la actual Rambla Nova, constituyeron el Club Gimnasio, porque el primer deporte que practicó fue la gimnasia sueca. El primer presidente fue Joan Estil·les. En 1893 se aprobó ampliar el número de socios hasta 25 y se cambió el nombre, de modo que a partir de entonces se llamaría Club Gimnástico de Tarragona. Finalmente, en 1898 se abrió totalmente a la libre inscripción de asociados.

Nacimiento de nuevas secciones

Entre finales del siglo XIX y con la entrada del siglo XX, se empezaron a practicar nuevas disciplinas deportivas como la esgrima (1890), el frontón (1908), el atletismo (1912) o el ciclismo (1912). En 1914, gracias al impulso de William Tarín, se crea la sección de fútbol absorbiendo al Olímpic, aunque el primer partido oficial no se jugó hasta el 13 de enero de 1918. La práctica del deporte se generaliza en la ciudad y el club compra unos terrenos en la zona de la Avenida Cataluña para construir el campo de fútbol donde se jugó hasta el 1972, un campo de hockey tierra y una pista de atletismo.

En la década de 1920, el club logra éxitos en diferentes deportes como el hockey tierra, sección que acaba desapareciendo en 1935; el baloncesto o el atletismo. En 1927 el arzobispo Vidal y Barraquer bendijo la bandera del club diseñada por Josep Maria Jujol, que se conserva actualmente en el Museo de la entidad.

Ascenso a Primera División

La Guerra Civil de 1936 provoca un descenso en la práctica del deporte en general y no es hasta 1942 cuando el fútbol toma el protagonismo con el ascenso a Primera División en 1947. El 13 de abril de 1947 gracias a una victoria ante el Córdoba (3-0) el equipo entrenado por Pepe Nogués y presidido por Joan Ricomà llegaba por primera vez a la máxima categoría del fútbol estatal.

El Nàstic jugó tres temporadas consecutivas en Primera División. Entre los éxitos conseguidos aquellos años destaca la victoria por 1 a 3 en el nuevo estadio del Real Madrid, el Nuevo Chamartín, el 11 de enero de 1948.

En 1950, debido a una delicada situación económica, el Nàstic baja de categoría y milita durante veinte temporadas en la Tercera División. Mientras el fútbol sufre estas penurias, otras secciones como el atletismo, el frontón y el baloncesto resurgen.

Nuevas instalaciones en la Budallera

En 1972, bajo la presidencia de José Luis Calderón, el Nàstic construye un complejo deportivo en la Partida de la Budallera con un nuevo campo de fútbol, ​​que se llamará Nou Estadi, pista de atletismo y canchas de tenis, que sirven para crear la sección ese mismo año.

Aquella temporada 1971-1972, el equipo entrenado por Vicenç Dauder consigue el ascenso a la Segunda División tras diecinueve temporadas sin estar en la categoría de plata del fútbol estatal y juega cuatro años consecutivos.

En este periodo destaca también un ascenso a Segunda División la temporada 1978-1979, concretamente el 17 de junio de 1979 con gol de Martínez en el campo del Díter Zafra. Antonio Jaurrieta era el entrenador de un equipo que sólo jugó una temporada en Segunda. Y es que, mayoritariamente, durante las décadas de los años 70, 80 y 90, el Nàstic juega en Tercera División y en Segunda División B, categoría que se creó en 1977.

En 1993, con Antoni Vallverdú como presidente del club, se inaugura también el pabellón que actualmente acoge las secciones de gimnasia rítmica, patinaje artístico, fútbol sala, patinaje en línea y tenis de mesa.

Ascenso al fútbol profesional

A partir del año 2000, la sección de fútbol vive una nueva etapa de éxito que le ha servido para consolidarse en el fútbol profesional y completar las mejores temporadas de su historial.

Todo empieza durante la temporada 2000-2001, cuando el equipo consigue el ascenso a la Segunda División A gracias a un segundo lugar en la clasificación que le permitía jugar el play-off de ascenso, donde superó a Cádiz, Amurrio y Zamora. 22 años después el primer equipo volvía a la categoría de plata superando épocas difíciles social y económicamente en Segunda División B y, incluso, en Tercera División. Aunque la estancia en la categoría fue breve, sólo un año, se sientan las bases del futuro con la conversión de la sección de fútbol en Sociedad Anónima Deportiva y un proyecto que debería llevar a la Primera División bajo la presidencia de Josep Maria Andreu, que relevaba a José Luis García.

La temporada 2003-2004 el Nàstic vuelve a conseguir el ascenso tras superar en el play-off a Lanzarote, Real Madrid B y Ourense. La nasticmania se instala en Tarragona y en la provincia y el club cada vez tiene más socios. El siguiente paso era el sueño de la Primera División.

La temporada 2004-2005 sirve para consolidar el equipo en Segunda División A, logrando un más que meritorio séptimo lugar en la clasificación dejando entrever que la máxima categoría era más que posible. El sueño de ver el Nàstic en Primera División llega en el año 2006.

Regreso a Primera División

Tras un inicio con algunas dudas, el consejo de administración y la plantilla no pierden la confianza y poco a poco el equipo remonta posiciones. El 4 de febrero de 2006, tras ganar en el campo del Sporting, se entra por primera vez en zona de ascenso. La Marea Grana seguía el equipo fuera de casa con desplazamientos históricos al campo del Éibar, el Levante, el Lleida o el Castellón. Hasta que el 3 de junio de 2006 llega el día del ascenso. Faltaban todavía tres jornadas para acabar la liga, pero el equipo entrenado por Luis César con un empate lograba matemáticamente subir a la Primera División. El Estadio Chapín de Jerez de la Frontera se inscribía con letras de oro en la historia del club, ya que con un empate a 0 el sueño se hacía realidad y el Nàstic volvía a la máxima categoría del fútbol estatal 46 años después.

Tarragona salió a la calle para celebrar el hito histórico con una gran rúa por el centro de la ciudad. El Nàstic era de Primera. En cuatro temporadas de Segunda B a Primera, como se había programado. Todo ello sirvió para que el Nàstic llegara a los 12.000 socios, la mejor cifra de los más de 100 años de historia de la entidad.

Crisis económica

La aventura en Primera División duró sólo una temporada y el Nàstic entraba en una época convulsa con una crisis económica que casi le lleva a la desaparición. Los cambios en el consejo de administración con una nueva línea de gestión deportiva y económica hicieron que, a pesar de que el equipo se mantuviera a la Segunda División A las siguientes temporadas, la masa social poco a poco fuese desapareciendo y se creó una desafección con el club que, además, acumuló un grave deuda económico cercana a los 10 millones de euros. La temporada 2011-2012 el Nàstic se ve abocado al descenso a Segunda División B con una situación crítica. Es obligado un cambio de rumbo en la dirección de la Sociedad Anónima y vuelve a la presidencia Josep Maria Andreu con su consejo de administración con el objetivo de acabar con la deuda económica, recuperar la masa social y devolver al equipo a la Segunda División A.

Cambio de rumbo

La temporada 2014-2015 el Nàstic consigue el primer objetivo: el ascenso de categoría. La temporada anterior se había quedado a las puertas, después de una tarde para el olvido en el campo del Llagostera, pero en 2015 no se escapa. Una temporada brillante le lleva al campeonato de liga del grupo tercero de Segunda B y en la eliminatoria de ascenso supera al Huesca. Estas dos buenas temporadas llevan al club a recuperar buena parte de la masa social perdida durante las últimas temporadas, cumpliendo un segundo objetivo.

En la temporada del regreso a la categoría de plata, la 2015-2016, el equipo está a punto de rozar el regreso a Primera. Hasta la última jornada de liga, el Nàstic tiene opciones de conseguir el ascenso directo, pero finalmente el tercer lugar de la clasificación lo lleva a jugar la promoción donde Osasuna le supera en el doble partido de ida y vuelta.

El equipo se queda a las puertas de subir, pero se consolida deportivamente en el fútbol profesional y finalmente, en 2018, se cumple con el tercer objetivo que es saldar la deuda de 10 millones de euros que se habían heredado del anterior consejo de administración.

El Gimnàstic de Tarragona, además, crea el Nàstic Genuine, un equipo para jugadores con discapacidad intelectual, que sirve de impulso para que LaLiga cree LaLiga Genuine a partir de la iniciativa del club tarraconense.

En el mes de abril de 2018, el club da un paso adelante con la inauguración del Museo de la Avenida Cataluña, que recoge la historia de la entidad desde su fundación hasta la actualidad con diferente material original.